Venezolanos en Sint Maarten denuncian que la empresa BrightPath los estafó

  •  Wilmer Lizardo Calderón y su esposa Emimar Minguet Carvajal, hicieron maletas junto a sus dos pequeños hijos para iniciar una nueva vida en esa isla del Mar Caribe, sin saber que la promesa de una compañía de “una oportunidad de negocios” pondría en riesgo los ahorros de su vida en medio de una pesadilla que aún viven
  • La escasez de azúcar y harina de trigo en Venezuela puso en peligro su negocio de pastelería y dulces, lo que los llevó a buscar otros horizontes para darle seguridad y estabilidad a su familia, pero la presunta falta de cumplimiento de BrightPath, de acuerdo a su denuncia, pusieron en jaque sus anhelos   

 Conciencia Es Noticias / Richard Sanz / Twitter: @rsanz777

¿Se imagina ser estafado con los ahorros de toda una vida, en otro país, sin tener estabilidad laboral, acostumbrarse a tener como una sombra el miedo a ser deportado, y de paso, sufrir amenazas por denunciar lo padecido?

Mientras usted lee esto, un matrimonio venezolano que tiene dos pequeños hijos no lo imagina, sino que lo padece en Sint Maarten, territorio que constituye la parte holandesa de la isla de San Martín, ubicada en el Mar Caribe.

El motivo de la pesadilla que viven día a día es que, de acuerdo a la declarado a Conciencia es Noticias, es que confiaron su patrimonio a la empresa BrightPath, que se promociona en su portal digital como una compañía que gestiona “la creación y consolidación de tu negocio en St. Maarten, brindamos servicios puntuales que se adaptan a las necesidades de tu inversión, te ofrecemos nuestras soluciones de negocios para inversionistas que comprenden distintas actividades a lo largo de todas las gestiones que deben realizarse para que tu inversión y estancia sean seguras, confiables y sobre todo rentables”.

Sin embargo, Wilmer Lizardo Calderón y su esposa Emimar Minguet Carvajal denunciaron ante la policía de esa isla que su experiencia con BrightPath y su directora Vivian Chamas-Touzé, los tiene al borde de la bancarrota.

ASÍ COMENZÓ TODO
Wilmer Lizardo Calderón y su esposa Emimar Minguet Carvajal

El matrimonio Lizardo–Minguet, como muchos en Venezuela ante la previsible agudización de la crisis económica y social que ensombrece el futuro de las familias, analizaban la posibilidad de establecerse fuera del país con el objetivo de darle estabilidad y seguridad a sus dos hijos.

Y es que el negocio del que vivían, la pastelería y todo tipo de dulces, llevaba ya dos años confrontando problemas debido a la escasez de los insumos principales que requieren para su oficio: La harina de trigo y el azúcar.

Entre el análisis de las opciones que hicieron para preservar su capital y evadir las dificultades que se presentaban en el país que iban a dejarlos en la ruina, escucharon y vieron cómo se ofrecían oportunidades de negocio en Sint Maarten a través de la empresa BrightPath, que mantiene publicidad en Venezuela.

Tras ser convencidos de “aprovechar una oferta especial”  de BrightPath por 2.500 dólares para explorar qué podrían hacer en Sint Maarten, la pareja Lizardo–Minguet arriba a la isla el 14 de abril del año pasado. Son recibidos por la gerente de la empresa, Vivian Chamas-Touzé, quien al analizar el trabajo de repostería y pastelería que a través de Facebook promocionaban, les dijo que ello representaba una oportunidad de negocios en ese lugar debido a que no encontrarían mayores competidores en ese ramo.

Cuando retornaron el 22 de abril a Venezuela, ya habían formalizado un convenio: Vivian Chamas-Touzé, por BrightPath se comprometió a asesorarlos con la instalación del negocio, así como hacer el registro del mismo y el papeleo correspondiente ante la Cámara de Comercio, la licencia para operar el establecimiento, al igual que la obtención del documento que los avalara como directores del local. El convenio también incluyó gestionar la documentación legal de la residencia de la familia venezolana en la isla.

En ese mismo viaje, Vivian Chamas-Touzé les presentó al arquitecto venezolano Gabriel Isaac Antunez Romero, director de la empresa GS Prodesign, quien dijo que trabajaba junto a BrightPath en distintos proyectos, por lo que su compañía podía hacer el acondicionamiento del local y suministrar los equipos de pastelería. Tras analizar la cotización, el negocio con Antunez Romero también quedó sellado con el pago de un anticipo que le hizo la pareja.

Tras el dinero cancelado por el matrimonio Lizardo–Minguet, las partes acordaron que el local estaría listo para operar el 1ro de agosto de 2016, junto con las licencias del negocio y la de los directores. En cuanto a los documentos para la residencia, “tardarían de uno a dos meses más”, es decir, que como fecha tope se estaba manejando el mes de octubre del año pasado.

 

COMENZÓ EL CALVARIO

Las evasivas y las excusas para no cumplir con el plazo de entrega del local, por parte de Vivian Chamas-Touzé y Gabriel Isaac Antunez Romero comenzaron a ser reiteradas: “No están listas las residencias”, “Los equipos vienen por barco”, y hasta un “huracán” formaron parte del “cóctel” de pretextos que recibieron los venezolanos para no tener el local el 1ro de agosto, tal como lo habían negociado y pagado.

Incluso, a nombre de BrightPath recibieron un correo electrónico en el que se les recomendaba que “difirieran” por un mes su arribo a la isla, que inicialmente estaba previsto para el 14 de julio, con el objeto de que las licencias comerciales estuvieran listas, dado que las mismas constituyen un requisito indispensable para obtener la residencia.

Llegó el 11 de agosto y el matrimonio venezolano junto a sus hijos arribaron a Sint Maarten para establecerse definitivamente… pero un sudor frío estremeció sus cuerpos cuando al ir hasta el local constataron que no tenía ni el mobiliario ni los equipos necesarios para operar.

Desde ese día, la insistencia de estos venezolanos que “quemaron las naves” en busca de una nueva vida hizo que con dos meses de retraso, les entregaran el local y algunos de los equipos que cancelaron, por lo que “Cake & Co.” –como se llama la pastelería-, comenzó a operar formalmente el pasado 13 de octubre.

Gabriel Isaac Antunez Romero, director de la empresa GS Prodesign

EL DATO: El matrimonio Lizardo-Minguet asegura que el arquitecto Antunez Romero les cobró un sobreprecio en los equipos de pastelería, que en algunos casos llegó al 200%

QUÉ PERDIERON LOS VENEZOLANOS Y QUÉ RECLAMAN

Los dos meses de retraso en la entrega del local, los equipos incompletos, la falta de documentos de residencia así como los papeles necesarios para trabajar legalmente en el establecimiento, han ocasionado una merma en el patrimonio de los Lizardo-Minguet, que no llegaron a declararse en la bancarrota gracias a que sus familiares pudieron socorrerlos financieramente para que no abandonaran Sint Maarten.

En la actualidad se mantienen en un apartamento alquilado y con sus hijos de ocho y once años estudiando en la isla, lo que han podido costear endeudándose debido a los distintos incumplimientos en que han incurrido tanto BrightPath como GS Prodesign. 

Es por ello, que los Lizardo-Minguet exigen:

  • En el caso de BrightPath y de su directora Vivian Chamas-Touzé, el matrimonio venezolano espera recuperar un total de 12 mil 300 dólares discriminados de la siguiente manera: Los 10 mil dólares que le pagaron “por nuestras residencias, lo cual no cumplió; así como 2 mil 300 dólares por las licencias que debimos pagar y sacar nosotros mismos”. Lo que sí cumplió Vivian Chamas fue en lo referente “al registro la empresa, su inscripción en la oficina de impuestos y la del seguro social, más nada (…), por lo que debe hacernos una devolución del dinero que le pagamos por unos servicios que no recibimos jamás de BrightPath”.
  • Con respecto a Gabriel Isaac Antunez Romero, de la empresa GS Prodesign,les exigen el pago de 11 mil dólares,discriminados en 5 mil dólares que, según los denunciantes, se comprometió a cancelar por los dos meses de demora en la entrega de los equipos; otros cuatro mil dólares –aproximadamente-, que sobrefacturó por los mismos –que aseguran pueden demostrar con las facturas del local donde fueron adquiridos-; así como por los gastos de abogados (unos mil quinientos dólares).

“En realidad –refiere Wilmer Lizardo-, el daño económico que sufrimos por culpa de BrightPath y GS Prodesign es incuantificable, porque desde los dos meses de atraso en la entrega del local, son muchas las horas que hemos perdido en abogados, denuncias, trámites que se suponían estaban hechos y demás diligencias que hemos debido realizar cuando deberíamos haber estado trabajando en nuestra empresa que ya habíamos cancelado”.

EL CASO FUE DENUNCIADO
Vivian Chamas-Touzé, directora de BrightPath

De acuerdo a la versión de la pareja venezolana, tras varios meses de insistir ante los representantes de BrightPath y GS Prodesign que terminaran de honrar los acuerdos que habían suscrito, éstos nunca más respondieron ni sus llamadas ni sus correos electrónicos, por lo que decidieron señalarlos ante las autoridades policiales de la isla.

Es así como el pasado 13 de enero proceden a denunciarlos, según consta en el documento identificado con el código 1701131000.AAN del Cuerpo de Policía de Sint Maarten, donde la empresa BrightPath y su directora Vivian Chamas-Touzé fueron acusados por la pareja venezolana “por estafa”. 

En el escrito refieren que “llegamos a Sint Maarten para invertir y abrir una pastelería en Maho. La cantidad total que pagamos (…) fue de $55,000″ tanto a BrightPath como a GS Prodesign (…) “para tramitar y organizar la licencia para el funcionamiento de la empresa, los permisos de trabajo; la remodelación del local que alquilamos y también todo el equipo que era necesario para la pastelería”.

El matrimonio agregó en su denuncia que nunca tuvo la intención de permanecer de forma ilegal en la isla, por lo que “pagamos a la empresa Brigthpath y Vivian Chamas para organizar todo el papeleo para la empresa y también el permiso de trabajo y de residencia para nosotros. Salimos de Venezuela por la crisis económica y problemas políticos. Cuando escuchamos la publicidad en la radio de Venezuela, pensamos que era una buena oportunidad para trasladarse a Sint Maarten e invertir allí para iniciar una nueva vida juntos a nuestros dos pequeños hijos. No sabíamos que después de cinco meses no podíamos comenzar con nuestro negocio y no podíamos vivir en paz”.

Asimismo, los Lizardo-Minguet agregaron en el reporte policial que “confiamos a la compañía BrightPath y a Vivian Chamas, nuestro dinero. Pagamos a BrightPath y a Vivian Chamas de forma oportuna el dinero para arreglar todos los papeles para empezar nuestra nueva vida en Sint Maarten sin problemas. Sólo queremos justicia. Utilizamos todos nuestros ahorros (…) Cuando nos fuimos de Venezuela a Sint Maarten no teníamos deudas y después de cinco meses en Sint Maarten, estamos viviendo con deudas, debido a BrightPath y a Vivian Chamas”.

En el escrito, los venezolanos también dicen que “solo queremos comenzar con nuestro negocio de una manera legal, sin tener miedo al gobierno cuando venga a hacer una inspección. Además, queremos también la devolución de nuestro dinero que pagamos a BrigthPath y a Vivian Chamas porque no arreglaron nada para nosotros. En cambio nos pusieron en más problemas que no pedimos”.

Finalmente, en la misma declaración que rindieron ante la policía aseguraron “temer por sus vidas y las de sus hijos”.

¿Y QUÉ DICE BRIGHTPATH?
La fachada de la pastelería del matrimonio venezolano

En el periódico The Daily Herald, que circula en Sint Maarten, se publicó el pasado 02 de marzo el caso de los afectados, que afirmaron que BrightPath “había destruido ya la vida de otras familias venezolanas” y “sigue funcionando como si nada hubiera pasado”.

Al respecto, recoge el mismo diario, que el abogado de BrightPath, Cor Merx, “insinuó en un comentario que la familia no estaba cooperando con el proceso”, señalando que “si no hay cooperación habrá desacuerdos”. Agregó que los Lizardo-Minguet querían que las cosas “fueran más allá de la ley”, lo que no se haría, y señaló que sus documentos “estaban listos para ser recogidos”, pero esto no podía hacerse ya que aún “debían pagar honorarios”.

Al respecto, los venezolanos dijeron a Conciencia es Noticias que “ambas afirmaciones son totalmente falsas. Siempre cooperamos con todo lo que nos pidieron, bien fueran recaudos o dinero, lo que es es totalmente demostrable”.

Asimismo, el diario The Daily Herald también cita a la directora de BrightPath, Vivian Chamas, quien declaró que “la compañía estaba profundamente sorprendida”, que después “del reconocimiento público de agradecimiento de estos clientes en particular por ayudarlos a abrir su negocio, nos acercamos poco después por medios legales por sus alegaciones que buscaban una compensación directa de BrightPath por un asunto relacionado con un contratista tercero (…) La integridad de nuestra reputación la valoramos y mantenemos al más alto nivel (…) Continuamos defendiendo la imagen y los beneficios de Sint Maarten y no vamos a defender a nadie que intenta manchar la percepción de nuestra firma, y por extensión nuestra isla, en sus esfuerzos por obtener ganancias personales. Siempre hemos estado y seguimos siendo abiertos a culminar el completo alcance de los servicios para los cuales fuimos directamente contratados por este cliente”.

En referencia a esas afirmaciones de Vivian Chamas, el matrimonio Lizardo-Minguet asevera que “jamás hicimos un reconocimiento público a Brightpath por la apertura de nuestro negocio. Mas bien ellos utilizaron la imagen de la fachada de nuestra tienda para hacerse publicidad, una vez que la tienda estuvo abierta. Otra cosa: Gabriel Antunez y GS Prodesign no son ‘terceros’, como lo quiere hacer ver Vivian Chamas, son una empresa de diseño y un arquitecto recomendados por Brightpath y que nos fueron presentados por Vivian Chamas en oficina”.

Más allá de las declaraciones de los representantes de Brightpath a The Daily Herald, este medio agrega en su publicación del pasado 02 de marzo que “cabe señalar que la familia (venezolana) proporcionó todas las pruebas y correspondencias necesarias para fundamentar sus declaraciones”, tal como hizo con Conciencia Es Noticias.

EN CONTEXTO: “LA INOCENTONA” DEL “TERROR DEL LLANO”

Emimar Minguet Carvajal alcanzó notoriedad en Venezuela en la década de los 90’ gracias a su papel como “La Inocentona” en el sketch del programa Cheverísmo de Venevisión, que realizaba junto al desaparecido Jorge Tuero, quien encarnaba al célebre “Terror del Llano” con el también fallecido Germán Regalado, quien era “Rastacuero”.

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