José Salcedo : Breve historia del General Ángel María Salcedo, mi abuelo.

Por José Salcedo

Natural de Queniquea, desde niño aprendió a escribir volteando las hojas de los cambures o plátanos. También aprendió por esos páramos andinos que el honor y la libertad se defienden hasta con la vida. Es por ello que a los catorce años defendió a su madre de una violación, saliendo victorioso frente a un Coronel de los de entonces, violador y abusador, como algunos otros. Imagínense cuán aguerrido era ese niño adolescente que un militar corrupto, acosbumbrado a amedrentar a la gente, y abusar de ella, no pudo con él.

Esos mismos militares, con sus desmanes, trataron de llevarse reclutada la juventud de Queniquea y el pueblo no lo permitió. Comandado, de hecho,  por el Joven Ángel María Salcedo. Hubo sangre, en esa ocasión, y resultó muerto nada menos que el jefe del gobierno del pueblo, aliado con los déspotas.

Esto  bastó para que declarara a Angel María Salcedo como enemigo número uno de toda esa zona. Era tan aguerrido, que los soldados y policías regulares no pudieron capturar al joven guerrero. Hasta sacaron de la cárcel a los presos más peligrosos para “cazarlo”. Pero no daba resultado. Aumentando la recompensa, llegaron a ofrecer 5000 pesos por su cabeza, una cifra completamente inverosímil para  la  época. Pero el pueblo de Queniquea, como Fuenteovejuna, resistió junto a su joven  prócer, estos embates, ya que sin apoyo popular, poco en realidad hubiera podido hacer él contra aquella jauría de militares y delincuentes de la más baja ralea aliados en guerra contra él.

La Queniquea de aquellos tiempos era tan singular, que ni siquiera la dictadura gomecista la pudo someter. Ni siquiera bajo el mando, en  el estado Táchira, del famoso sanguinario Eustoquio Gómez.

Después de este tipo de gestas, que contaremos en otra ocasión, se ganó Ángel María el grado de General, respetado por todas las generaciones posteriores de queniqueos y tachirenses.

Esa es la sangre cocha que estamos viendo renacer, y manifestarse como lo que realmente es, en estos momentos de liberación, en que se hace necesaria de nuevo que salvemos a nuestra madre Venezuela, que la están violando los generalotes abusadores y depredadores, con conchupancia de fuerzas extranjeras, como las cubanas.

Estamos en gesta emancipadora, la de Simón Bolívar y Ángel María Salcedo, que aún siendo jóvenes mostraron su talante de guerreros libertarios. Exactamente esa misma gesta es la misma que hoy nuestros jóvenes, de los Andes, y de todas las regiones del país, están encarnando porque lo pide la historia republicana.

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