MOISÉS. El poder de Dios manifestado a través de la naturaleza

ConcienciaEsNoticias/Francia Lara/Twitter: @francialaraconc

Muchos dudan de la existencia de Dios, otros de sus milagros, prodigios  y hazañas, otros dudan de lo que está escrito en la Biblia.  Muchos alguna vez hemos caído en la negación de la existencia de Dios y de su poder por rebeldía, a otros la fe se nos ha convertido en desesperanza.  Pero, Dios no cambia, es inmutable, ES el Gran YO SOY, es eterno y es todopoderoso.

Todavía se elaboran teorías que tratan de contradecir la creación del universo por parte de ese ser superior a quien llamamos Dios, Él se llama así mismo: YO SOY; poderoso hasta en el nombre que eligió, único, descriptivo de su propia naturaleza; Él ES, nadie lo hizo, es eterno porque siempre ES y SERÁ.  Pero los seres humanos, con ínfulas de creerse dioses, hemos negado la existencia del verdadero y único Dios, hemos negado su poder, hemos negado su palabra y hemos negado su presencia aquí y ahora.

Fue el   Big Bang, el que creó el universo y no Dios en 6 días, porque eso resulta imposible de creer (pero dice la Biblia que un día para Dios son como mil años para el hombre); el Mar Rojo o Mar de los Juncos no fue separado por Dios para que pasaron los judíos cuando salieron de Egipto guiados por Moisés (pero resulta que el mar sí se puede secar); Jesucristo no es Dios mismo encarnado, sino un profeta eso si acaso, todavía se busca su tumba y sus restos, por lo que se niega su resurrección (pero en dos mil años no lo han conseguido, al contrario Jesús está más presente que nunca), cuantos pacientes declarados clínicamente muertos reviven sin explicación médica alguna, pero Cristo ese sí que no podía revivir, ni lázaro, ni la niña, ni los jóvenes a quienes se refieren las escrituras.

Es más fácil creerle a la bruja, santero, espiritista y demás yerbateros de la cuadra, que a lo que está escrito en la Biblia, porque no queremos creer en Dios, no queremos creerle a Dios y; preferimos creer en las falsas promesas de un político y hasta creer que dicho político sí que es eterno y no Dios.  Cosas de hombres.

Pero resulta que Dios es un Dios celoso y por demás terco, no se cansa de realizar sus milagros, prodigios y hazañas, aun hoy a pesar de la incredulidad que reina en el ser humano, eso a Él no le interesa.  En la Biblia está escrito y escrito está.  Toda la naturaleza canta  la existencia de Dios, le obedece y le sirve.

Con lujo de detalles, describe la Biblia como llegado el momento preciso ayudo El Señor a los judíos a cruzar el Mar Rojo, está descrito en Éxodo 14:21

Paso del mar Rojo
20Y vino a colocarse entre el campamento de Egipto y el campamento de Israel; y estaba la nube junto con las tinieblas; sin embargo, de noche alumbraba a Israel, y en toda la noche no se acercaron los unos a los otros. 21Extendió Moisés su mano sobre el mar; y el SEÑOR, por medio de un fuerte viento solano que sopló toda la noche, hizo que el mar retrocediera; y cambió el mar en tierra seca, y fueron divididas las aguas. 22Y los hijos de Israel entraron por en medio del mar, en seco, y las aguas les eran como un muro a su derecha y a su izquierda.…

Hoy Dios, con un huracán nos muestra su poder y su existencia; tal vez por allá por la época de Moisés, Dios se sirvió de otra Irma como brazo ejecutor de su voluntad, para avergonzar al soberbio Faraón.  Tal vez y solo tal vez, Maduro representa a ese Faraón o a Ciro o a Nabucodonosor, el siervo necesario para oprimir al pueblo de dura cerviz.  Perdón me desvié del tema central.

 

Ya los científicos han demostrado que es posible que ese hecho histórico narrado en las sagradas escrituras, pudiera ocurrir, el viento el poder del viento, las nubes, acaso un huracan en lenguaje moderno; tal vez se trataría de un poderoso huracán como Katrina o el más reciente Irma, que ha hecho que las aguas de Key Largo en Florida desaparezcan, convirtiendo lo que antes era agua en tierra seca por donde se puede caminar y ver el lecho del mar.

Dios no necesita de científicos que demuestren su existencia, se basta así mismo y le ordena a los cuatro vientos que cumplan su palabra; a su voz derrite las montañas y las convierte en valles y los valles en montañas.  Agita el fondo del mar y tranquiliza las olas como hizo Jesucristo; multiplica los peces y los panes pero también envía la langosta que todo lo devora, envía las plagas y los ejércitos enemigos que devastan naciones enteras.  Él, Dios no necesita científicos, los científicos los necesitamos nosotros para que nos traten de explicar en términos finitos la infinitud de Dios.

Él el Gran YO SOY es soberano.

Acaso, Dios nos está hablando a través de su obra: La naturaleza, ya envió a sus profetas y los matamos a todos; pero no podemos matar a un huracán, ni a un volcán, ni contener las fallas geológicas que desatan terremotos y tsunamis

Se están produciendo fenómenos naturales cada vez con mayor frecuencia en estos tiempos, a nivel global y universal.  Venezuela no escapa de ellos, aparte de los temblores deslaves e inundaciones, hay lugares donde el mar se está retirando de la playa.  El caso más reciente es en Oricao.

El agua se ha retirado cientos de metros en la playa Oricao, en el estado Vargas. Un extraño fenómeno natural que ocurre desde el pasado mes de mayo en esa localidad.

Un video que circula por las redes muestra al balneario con grandes espacios de arena seca y piedras, que el mar debería cubrir. El evento natural sigue causando asombro en los visitantes.

La boya de seguridad y el malecón se encuentran totalmente aislados. No cumplen ninguna función en la famosa playa de “las piedritas” y los visitantes caminan por el lugar tranquilamente, reportó El Nacional.

La Biblia habla de señales en los cielos y señales en la tierra, las cuales ocurren en épocas de grandes cambios.  No hablaré de las señales que tocan directamente al ser humano: Hambrunas, guerras y pestes; las cuales también estamos viviendo.

Por lo que respecta a muchas personas, entre ellas quien escribe, creo que Dios nos está hablando y muy fuerte y; lo que dice no parece ser muy agradable.  La tierra que nos dio para que la gobernáramos con sabiduría la hemos devastado con alevosía.

Llámese calentamiento global, pruebas nucleares o deforestación, como quieran llamarlo los científicos,  lo cierto es que algo grande para la humanidad se avecina y lo estamos viendo sin entenderlo.

 El poder de Dios manifestado a través de la naturaleza.

 

Comentarios: