Maduro financia el petróleo ruso que llega a Cuba… ¡mientras venezolanos comen de la basura!

Rusia corre al auxilio de Cuba nuevamente y, como lo hizo la Unión Soviética en los años 70 y 80 del siglo pasado, la ayuda se traduce en petróleo. Moscú intenta así compensar el desplome de los envíos de Venezuela pero parte de la factura va a cargo de Caracas, afirma Jorge Piñón, director del Centro de Energía Internacional de la Universidad de Texas.

Según la agencia rusa Tass, el pasado fin de semana el Kremlin acordó con el Palacio de la Revolución incrementar el suministro de petróleo y desarrollar la cooperación en el sector de la extracción en Cuba.

“Se trata de una triangulación de un acuerdo firmado en 2016 y prorrogado este año. Rosneft le ha prestado a Pdvsa (la compañía estatal venezolana) entre 4.000 y 5.000 millones de dólares en los últimos años”, explica Piñón. “Parte de las 250.000 toneladas de diésel que Rosneft se comprometió en mayo a entregar a Cuba fue financiado en la trastienda por la triangulación del acuerdo con Pdvsa”.

“Se trata de una triangulación de un acuerdo firmado en 2016 y prorrogado este año. Rosneft le ha prestado a Pdvsa (la compañía estatal venezolana) entre 4.000 y 5.000 millones de dólares en los últimos años”

La tesis de Piñón se sustenta también en las declaraciones del ministro ruso de Energía, Alexander Novak, quien en mayo pasado puso como condición que los envíos de petróleo a la Isla debían contar con una fuente de financiación segura.

Durante la época soviética, Cuba recibió más de 40.000 millones de dólares en subsidios y contrajo una deuda de 35.000 millones de dólares que Rusia condonó en un 90% en 2014. En ese período la URSS enviaba petróleo a la Isla, que las autoridades a su vez reexportaban parcialmente al precio internacional. Hizo lo mismo con una parte de los envíos de Venezuela, que alcanzaron los 100.000 barriles al día antes de caer a un poco más de la mitad.

Además del suministro de crudo y diésel, Rosneft, empresa mixta con participación mayoritaria del Estado ruso, pretende hacer realidad una promesa inconclusa del fallecido expresidente venezolano Hugo Chávez: la modernización de la refinería de Cienfuegos, la mayor del país, que marcha a media máquina por la caída de las entregas de petróleo de Venezuela.

Según diversos analistas, Caracas envía a La Habana 55.000 barriles de petróleo diariamente, lejos de los 87.000 que suministraba el pasado año y de los 100.000 en vida de Hugo Chávez. A cambio, La Habana vende a Caracas, a precios muy inflados, sus misiones médicas y otros tipos de servicio.

Durante la época soviética, Cuba recibió más de 40.000 millones de dólares en subsidios y contrajo una deuda de 35.000 millones de dólares que Rusia condonó en un 90% en 2014

Bajo el Gobierno de Nicolás Maduro el pago a través de este modelo ha descendido abruptamente. Cuba no publica desde 2014 sus ingresos por concepto de exportación de servicios al extranjero pero, según han alertado los economistas Carmelo Mesa-Lago y Omar Everleny Pérez, han bajado en más de 1.300 millones de dólares en los últimos años.

El ministro de Economía, Ricardo Cabrisas, dijo en julio que el país se vio obligado a importar en lo que va de año 99,6 millones de dólares en combustibles debido a los incumplimientos en la entrega de productos derivados del petróleo procedentes de Caracas. El pasado año, Cuba se vió obligada a importar combustible desde Argelia, y el propio Raúl Castro envió una carta a Vladímir Putin pidiendo un suministro estable desde Rusia.

Jorge Piñón cree que le será difícil a Cuba encontrar otra Venezuela como la de Hugo Chávez dispuesta a pagar su factura petrolera: “El valor del déficit petrolero cubano es aproximadamente 1.100 millones de dólares al año si consideramos el barril a 45 dólares. ¿Quién y cómo se va a pagar esa factura?”, se pregunta, puesto que La Habana no dispone de recursos financieros.

Tampoco cree que Rusia asuma el costo de la remodelación de la refinería de Cienfuegos, que según el experto necesita entre tres y cinco mil millones de dólares de inversión.

“Ahí tienes la gran Refinería del Pacífico, en Ecuador, que durante los últimos diez años ha estado buscando socios después del embarque de los venezolanos”, cita como ejemplo.

Los datos facilitados por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información revelan que la producción de petróleo en la Isla ha decrecido sostenidamente en el último decenio. En 2015 (las últimas cifras publicadas), Cuba produjo 2.822.000 toneladas de crudo, unas 202.800 toneladas menos que en 2010.  

La producción nacional apenas cubre el 48% de la demanda energética, según reconocieron en una entrevista a la prensa nacional las autoridades de la Unión Cuba Petróleo. El costo de extracción de un barril de petróleo en la Isla ronda los 14 dólares, pero es de baja calidad y por eso se necesita mezclarlo con otros combustibles para su uso.

Los yacimientos en explotación están localizados en la franja noroccidental de la Isla. Tras más de 40 años de explotación el rendimiento de los pozos ha caído, lo que se refleja en el volumen de crudo extraído.

Por otra parte, algunos de los yacimientos más importantes están ubicados en Varadero, el principal polo turístico del país, lo que dificulta las labores de extracción, según las autoridades, que estiman a 11.000 millones de barriles las reservas de petróleo en esa zona del país.

La gran apuesta de Cuba es su zona económica exclusiva en el Golfo de México (unos 112.000 kilómetros cuadrados), abierta a la inversión extranjera desde 1999, con altos costes y riesgos de inversión en las aguas profundas del Golfo. Rusos, canadienses y venezolanos han invertido allí sin muchos resultados. Esta semana, sin embargo, la compañía australiana Melbana Energy comenzará la exploración de los pozos de petróleo que tenía identificados en la costa norte de Cuba.

-vía 14ymedio.com / MARIO J. PENTÓN 

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